Gobierno brinda certeza jurídica a 1043 familias afectadas por tormenta Stan

Con el objetivo de garantizar la certeza jurídica sobre la propiedad de los terrenos, el presidente Jimmy Morales entregó la mañana de este miércoles mil 43 escrituras a familias de comunidades ubicadas en San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez, Escuintla y Chimaltenango, que fueron afectadas por la tormenta tropical Stan en el 2005.

En el acto, el mandatario estuvo acompañado por el secretario de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia, Jorge Arreaga, y por alcaldes de las comunidades beneficiadas.

El Gobernante manifestó su deseo de “entregar una Guatemala en mejores condiciones de las que la recibí”, al momento de referir la cantidad de años que las familias tuvieron que esperar para tener las escrituras en sus manos.

Resaltó que un solo hombre no puede resolverlos problemas de un país y que se necesita un pueblo volcado a solucionarlos, razón por la cual agradeció a todos los actores involucrados en este proceso, especialmente al Secretario Arreaga, por haberlo llevado a término exitosamente.  

“La Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia han entregado 2 mil 300 escrituras en lo que va de nuestro Gobierno”, subrayó y agregó que con el Fondo de Tierras han sido más de 4 mil escrituras entregadas, por lo que más de 7 mil familias han sido beneficiadas con su título de propiedad, con el que pueden experimentar felicidad, certeza y convivencia sana.

Expresó: “Puedo ver de frente a todos”, cuando destacó logros en el eje de Educación, específicamente en el tema de alimentación escolar, que el próximo año será de Q4 por alumno, e instó a que “no dejen por nada del mundo que sus hijos e hijas dejen de estudiar”. Concluyó su discurso deseando a los presentes una feliz Navidad y Año Nuevo.

En cuanto al mandato presidencial de culminar con la incertidumbre legal que tenían los damnificados por la tormenta Stan, el secretario Arreaga dijo: “Misión cumplida” y se comprometió a continuar colaborando con el desarrollo de Guatemala, pues “el trabajo aún no finaliza”.